Recubrimiento Epóxico

Recubrimiento Epóxico

El recubrimiento epoxi aplicado a tanques metálicos atornillados constituye una solución de barrera altamente eficaz para proteger el acero frente a la corrosión y agentes químicos, especialmente en instalaciones donde los fluidos almacenados o el ambiente exterior son más agresivos que en aplicaciones tradicionales de agua no potable o PCI. A diferencia del galvanizado, el epoxi no actúa de forma sacrificial, sino como una película impermeable con capacidad de aislamiento, razón por la cual su correcta aplicación y adherencia resultan determinantes.

Los epoxis pueden aplicarse mediante pulverización, rodillo o mediante sistemas FBE (Fusion Bonded Epoxy), alcanzando espesores típicos entre 250 y 500 micras, dependiendo de la finalidad. Estos espesores ofrecen una excelente resistencia a la humedad, cloruros moderados, aguas residuales, lodos y fluidos industriales ligeramente corrosivos. La selección del sistema epoxi debe considerar parámetros tales como pH del fluido, temperatura máxima de servicio, presencia de abrasivos y contenido de sólidos, ya que estos factores pueden afectar directamente su longevidad.

La preparación de la superficie es crítica: normalmente se especifica un grado Sa 2½ mediante chorreado abrasivo, ya que una adherencia deficiente puede generar fallos como blistering, delaminación o pérdida de film. Mediante ensayos de continuidad —como el holiday test con tensiones entre 1.250 y 1.500 V— se comprueba la ausencia de poros o discontinuidades. Para tanques destinados a agua potable existen formulaciones epoxi certificadas que cumplen normas de inocuidad, lo cual permite su uso en captación, tratamiento y almacenamiento sanitario.

Desde el punto de vista estructural, el epoxi no altera las propiedades del acero, lo que permite mantener la resistencia de aceros estructurales S280GD o S390GD. La película epoxi también mejora el comportamiento interior frente a procesos de corrosión bajo depósitos, especialmente en tanques donde existe riesgo de condensación. Además, su capacidad de reparación localizada y repintado permite prolongar la vida útil del tanque en servicio sin necesidad de sustituir paneles completos.

En cuanto a durabilidad, en aplicaciones adecuadas y con mantenimiento periódico, los recubrimientos epoxi pueden superar los 25 o 30 años de servicio, haciéndolos competitivos cuando el proyecto requiere resistencia química sin asumir el coste del acero inoxidable o vitrificado.

Aplicaciones Recomendadas


  • Depuración
  • Industria ligera y media
  • PCI interior o exterior
  • Redes hidráulicas sanitarias

Ventajas Aplicadas al Tanque

Ventajas aplicadas al tanque:
  • Alta resistencia frente a aguas residuales e industriales
  • Posibilidad de certificación para agua potable
  • Reparabilidad en campo
  • Barrera impermeable eficaz
  • Coste inicial contenido
Limitaciones:
  • No apto para fluidos extremadamente agresivos sin formulación especial
  • Depende fuertemente de preparación y aplicación
  • Mantenimiento programado recomendado