El sistema atornillado en rectangulares ofrece ventajas significativas frente a depósitos soldados, como la posibilidad de desmontaje parcial, ampliación o sustitución de paneles dañados. Asimismo, los recubrimientos epoxi o vitrificados permiten garantizar resistencia química elevada aun en geometrías no circulares.
Si bien esta solución requiere mayor análisis estructural y en ocasiones un coste ligeramente superior por m² debido a refuerzos, ofrece un valor incomparable cuando la prioridad es adaptarse al espacio disponible o integrarse en líneas de proceso.